Oda al amor propio

“Únicamente la mujer que se ama a sí misma y se coloca en el mundo como primera persona, puede amar también a las otras mujeres” – Carmen Alborch en Solas

Hoy, día de la Mujer, me apetece compartir con vosotros/as un texto que escribí hace unos días, sobre amor propio. Algo en lo que hay que trabajar constantemente, y sobre lo que me gustaría hablar más. Y sobre lo que me gustaría llevar a cabo un taller que tengo en mente, y que surgió un poco a causa de un momento como el que narro en el siguiente texto (espero os guste): 

 

Yo misma a través del espejo

 

De mayor quiero ser cómo la persona que me devuelve la mirada en el espejo.

 

Ella siempre me cuida y me muestra lo mejor de mi misma.

Me devuelve la mirada sin miedo. Sin censura.

 

Me seca las lágrimas cuando lloro.

Me acaricia las mejillas cuando busco consuelo.

Su risa es tan hermosa que se me contagia, y me eleva al máximo estado de felicidad de quién está realmente satisfecha.

Sus asimétricos ojos marrones, aunque desiguales en forma, están llenos de fuerza y vida. Tienen una confianza y una luz, que me cuesta encontrar en mi misma en el día a día.

Sus abrazos se sienten tan cercanos, que a veces me olvido de que hay un cristal entre nosotras.

 

Me encanta. 

Me encanta su sonrisa sincera y que le arruga la cara de la mejor manera. 

Me encanta su radiante pelo, lleno de vida y con el cual siempre consigue hacerse peinados que parecen convertirla en mil personas diferentes. 

Me encanta su piel, llena de lunares, cicatrices, estrías y celulitis. Notar sus dedos arrugados de la ducha recorriendo mi silueta.

Y lo que más me encanta es su mirada, su cariño, su empatía, su serenidad, su sensibilidad, su confianza… Parece que venga de un lugar dónde sabe que todo saldrá bien. 

 

Lo más curioso de todo, es que según me cuentan, la persona del espejo,

soy yo.

Acerca de lolaflor

Neo hippie, friki y soñadora / Sexblogger/ Fotógrafa y modelo erótica amateur / Amo viajar y la naturaleza / Escribo sobre sexo, erotismo, juguetes y fantasías

Una respuesta a “Oda al amor propio”

  1. A. Irles dice :

    Mirar a través de la lente protege al que está detrás de la lente y desnuda al otro. Es eso? Una interesante dualidad en el caso de que te hagas autoretratos, no?

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