#RetoTetasLibres

Hace una semana, Noemí Casquet subió un vídeo hablando de la liberación de nuestros pechos para con el sujetador. Y no solo me encantó, sino que me sentí muy identificada, y me inspiró para escribir un post sobre el tema. Os dejo aquí el vídeo por si le queréis echar un ojo:

Noemí también propuso el #retotetaslibres (de ahí el nombre de este post) que consiste en pasar 1 semana sin sujetador. La cuestión es que yo ya suelo ir sin él, pero es algo la verdad bastante reciente. Fue a principios de este año que empecé.

¿Y por qué de repente empecé a ir sin sujetador?

Pues hice un razonamiento sencillo. ¿Por qué si cuando estaba por casa sin llevarlo y estaba tan cómoda, no podía hacer lo mismo fuera? ¡Si siempre llegaba a casa deseando quitarlo!

Algunas de mis amigas actuales aquí en Barcelona nunca suelen llevarlo, y eso me animó a hacerlo. ¡Y fue tan liberador! Poder notar la suavidad de las camisetas rozando mis pezones, sentir la total comodidad de no ir cómo “atada” por los hombros y la espalda, sin que nada me picase o molestase.

Fuaa…. Mucho mejor. Así que empecé a dejar los sujetadores en casa.

firmadaas (3)

#RetoTetasLibres – Fotógrafa Rachel Seye

Sólo lo uso en ciertas ocasiones que me es totalmente necesario.

Por ejemplo para trabajar.

Mis tetas no son ni enanas, ni enormes.

Pero si lo suficientemente grandes para que, si tengo que correr, o saltar, me duelan con cada bote. Por ello para el curro y para irme de fiesta (yo bailo mucho y muy efusivamente), sí uso sostén. Sino, ¡libres domingos y domingas! 😄

Y aunque en todos estos meses ya haya ido sin sujetador, muchísimo más cómoda, y honestamente, una vez me acostumbré a verme sin él, sintiéndome más sexy al natural, nunca me planteé el por qué lo llevaba en primer lugar. Ha sido tras ver el vídeo de Noemí que me he puesto a pensarlo.

Como ella bien comenta, la sociedad es la principal causa. Esa imagen que nos venden de las mujeres es siempre con unos pechos redondos, juntos, sin pezón, y “perfectos” digamos. Una imagen que no se corresponde para nada con la realidad.

Y luego está el tema complejos.

Curiosamente yo también tuve complejo por tener una teta más grande/arriba que la otra. De hecho me creció la izquierda antes que la derecha, y de adolescente lo pasé mal al respecto. Es algo que ya había comentado hace 4 años (¡madre mía cómo pasa el tiempo!), en un post que escribí llamado ¿Culos o Tetas?

Rescato unas frases que dije en ese post sobre el tema: Me crecieron una antes que la otra jajaja. Ahora me río pero fue horrible, se notaba mucho (…) Pero por suerte no tardaron mucho en igualarse. E incluso entonces no me acababan de convencer (…) Las tengo bastante separadas, mis aureolas son muy grandes y no era lo que yo consideraba atractivo. Luego me di cuenta de que sí eran bonitas, porque no hay tetas feas. Y que obviamente si yo no las encontraba atractivas nadie más lo iba a hacer.”

firmadaas (1)

#RetoTetasLibres – Fotógrafa Rachel Seye

Incluso cuando era más jóven quería ir sin sujetador algún día.

Y recuerdo que mis amigas del instituto me llegaron a decir que si lo hacía, se me caería antes del pecho jajaja

 

¡El pecho se caerá igualmente gente! Nadie puede contra la ley de la gravedad. 

No obstante, llevar o no sujetador, tiene que ser una decisión propia. No hay que hacerlo porque esté impuesto, pero tampoco hay que ir sin él si una prefiere llevarlo, sean cuales sean sus motivos. Cada una con sus tetas hace lo que más le plazca, que para eso son suyas. 💜

Relato de una fantasía

Hace unas semanas (quizá hasta un mes 😅), pregunté por Twitter sobre que queríais que escribiese, y salió ganadora la idea de que relatase alguna fantasía sexual mía. Y cómo digo muy a menudo, más vale tarde que nunca jajaja

Entre mi pereza, los horarios de mi nuevo curro, y otros altibajos de mi vida personal, apenas he encontrado tiempo e inspiración para ponerme a ello. ¡Pero aquí lo tenéis! Los relatos no son mi punto fuerte, espero que os guste igualmente.

firmada 3

Relato de una fantasía – Fotógrafa: Rachel Seye

Llevábamos un par de copas encima. Las suficientes para notar la subida de calor en nuestros cuerpos, pero sin llegar a estar borrachos e incoherentes.

Llegamos a mi casa entre risas y besos tontos, de esos que te hacen sonreír aun más.

Cuando nos tiramos en la cama, empezó a mordisquearme las orejas y me susurró:

-Soy todo tuyo esta noche, haz lo que quieras conmigo-

Se me erizó la piel. Sabía que con él esa frase tenía sentido, que de verdad podría hacer lo que quisiera, que ambos disfrutaríamos llevando a cabo cualquier fantasía.

Me puse a horcajadas encima suyo, le giré para que estuviera boca abajo, y contemple excitada la constelación que se dibujaba en su espalda. Con cariño y creciente deseo empecé a besar cada uno de sus muchos lunares, saboreando cada uno de ellos, dejando un rastro de saliva por su piel.

Su respiración empezó a acelerarse y sus suspiros y gemidos me animaron a seguir adelante, creciendo también así la humedad entre mis piernas. Rápidamente los besos pasaron a ser mordiscos, las caricias, arañazos, y sus gemidos, gruñidos de placer.

Sabía que le estaba costando contenerse y dejarme llevar el control, siempre solía tener él el papel más dominante, pero eso lo hacía todo aun más excitante.

Mi lengua empezó a trazar una linea recta desde su nuca, bajando por su columna, hasta perderme entre sus nalgas. 

Había fantaseado con su culo durante meses, deseando comerlo entero, y por fin ahí estaba. Mi boca se entretenía entre sus nalgas, mientras mi mano bajó hasta su polla, dura y mojada, y empecé a jugar con ella también.

A medida que sus gemidos iban en aumento empecé a meterle con cariño un dedo en el culo, y luego dos, sin dejar de masturbar su polla con la otra mano. 

De repente me paró. Se giró para besarme con pasión y se levantó hacia su bolsa. Me pidió que cerrara los ojos. Y al abrirlos lo vi, el regalo más apropiado para esa ocasión, un arnés con un dildo. 

-Después de que te haya jodido tantas veces, ya toca que me jodas tu a mi –

Sonreí entusiasmada y me tiré a sus brazos. Nos fundimos en nuestros cuerpos sudorosos y excitados. Dejé que me mordiera los pechos, pero cuando sus manos se disponían a entrar en mi coño le detuve, al fin y al cabo, era mi turno esa noche.

Le puse a cuatro patas, agarré fuerte su cuello y gemí en su oído. Me encantaba ver cómo se retorcía de placer. Tras ponerme rápidamente el arnés, pasé mi lengua de nuevo entre sus piernas, pasando por sus huevos y empapándole entero. Y sin pensarlo más, le penetré con suavidad, deleitándome en sus movimientos, en sus gemidos, y en su placer.

A medida que aumentaba la velocidad de mis movimientos, agarré su polla de nuevo, y la empecé a mover al ritmo al que me movía. Me pidió que no parara. No pensaba hacerlo. 

Notaba el arnés rozándome con cada penetración, haciendo que me mojase aun más. 

Sus gemidos inundaron la habitación, y a medida que aceleraba más y más, y le follaba más y más, sin dejar de estimular su preciosa polla, acabó corriéndose.

Pero para mi sorpresa, en lugar de tumbarse, me apartó con cuidado. Sus increíbles ojos verdes, tan profundos, y que tan loca me volvían, se clavaron en los míos. Sin dejar de mirarme me quitó el arnés, y me tumbó a mi en la cama, bajando hacia mi ya liberada pero ardiente entrepierna, y esta vez fue su lengua la que jugó conmigo.

Me retorcí de placer, dejando que su boca y mi coño se unieran, gritando y gimiendo con cada orgasmo, y corriéndome en su cara una y otra vez, hasta que nos sorprendió otro amanecer más juntos.

firmada

Relato de una fantasía – Fotógrafa: Rachel Seye

Muchísimas gracias a mi maravillástica amiga, y fotógrafa, Rachel, por las preciosas fotos de este post, las que os quedan por ver, y por su ayuda, en todo. Eres una artista, te quiero ❤️

Follamigos

Follamigos, amigovios, amigos con derecho a roce… Estas son algunas de las maneras de definir a dos personas, en principio amigos, que mantienen relaciones sexuales de manera esporádica, sin ningún tipo de compromiso.

11-09-14

Follamigos [Foto antigua]

Básicamente, estás soltero/a, o en una relación abierta, tienes un colega con quien lo pasas muy bien y además tenéis una química sexual brutal, y de vez en cuando os vais acostando, sin que esto afecte a vuestra amistad, y teniendo la libertad de acostaros también con otras personas ya que no sois pareja (pareja monógama se entiende).

O esa es la idea al menos, porque aunque en papel suene muy bien y parezca muy sencillo, las cosas luego nunca funcionan cómo a uno le gustaría. La vida es complicada, y las relaciones más.

Pero ¡ojo! Cómo todo siempre, el que una relación así funcione o no, depende de las personas implicadas en la misma. Habrá gente a la que le funcione tener follamigos. A mí me funcionó, al menos durante unos meses… Antes de que se complicara todo jajaja Pero por lo que he ido leyendo y preguntando, lo habitual es que estas relaciones de amigos con derechos, duren más bien poco y no suelan acabar bien.

¿Por qué es tan complicado que funcione algo que en principio debería ser sencillo?

Los sentimientos, que son incontrolables. Alguno de los dos se acaba enamorando, o pierde las ganas de follarse al otro, o aparecen Los Celos, que cómo os comenté, son unos hijos de puta jodidos si no se saben gestionar y deconstruir.

Por lo que he visto, se podría decir que las relaciones de follamigos pueden acabar de una de las siguientes cuatro maneras:

1. Después de llevar un tiempo follando, creando vínculos, aumentando la intimidad, los amigos Pedro y Marga, empiezan a desarrollar sentimientos más intensos el uno por el otro, se enamoran y terminan siendo pareja.

2. Cristina y Sara han estado follando durante una temporada, pero Sara se ha enamorado de una chica nueva que ha conocido, ha empezado con ella una relación monógama, terminando así su amistad con derecho a roce que tenía con Cristina, la cual puede o A) estar de acuerdo y terminar de buen rollo siendo solo amigas, o B) ponerse celosa y acabar de mal rollo estropeando así también su amistad con Sara.

3. Tras llevar un tiempo follando, Edu y Carlos se dan cuenta de que ya han “quemado” su atracción sexual (por decirlo de alguna manera), y cada vez van follando menos hasta que se quedan cómo tan sólo amigos.

4. Bárbara y Luis llevan siendo follamigos un par de meses, pero desde hace unas semanas Luis siente que se está enamorado de ella y quiere algo más. Sus sentimientos no son correspondidos, acabando así sus relaciones sexuales y, dependiendo del caso y de cómo sean las personas, quizá también su amistad.

IMG_5876.jpg

Follamigos [Foto antigua. Con El Pez Que Se Muerde La Boca]

Sea cómo sea, esta es una relación que siempre tiene fin. Aunque este no se sabe cuando llegará. Puede ser al cabo de unas semanas, o puede incluso durar años (en algunos casos, supongo, no lo descarto). 

Y es una pena que así sea, porque realmente, ¡la relación de follamigos me parece maravillosa! He aquí algunos de los fantásticos pros:

  • Disfrutas de sexo sin compromisos ni ataduras, la química que tenéis ayuda a que fluya todo de manera natural 😋
  • Sois amigos así que hay confianza, lo pasáis bien juntos, y te ahorras los primeros momentos de conocer a alguien porque bueno, ya os conocéis jajaja 😁
  • Si sois parte del mismo grupo de amigos podéis quedar con todos sin que sea raro y ahorrarte presentaciones incómodas, convirtiendo además cualquier quedada con colegas en una oportunidad más para tener sexo 🤭
  • Os podéis ayudar a ligar el uno al otro, porque sois colegas, no sois exclusivos, y eso tiene morbo 😏 
  • Siguiendo un poco el punto anterior… Suele ser más fácil que os surja hacer un trío 😉
  • ¡Sexo (sí, de nuevo, es la mejor parte) y risas! La combinación más perfecta que existe 😍

Ahora a nivel más personal…

Yo diría que he tenido 2 follamigos. ¡Ojo! Follamigos no son rolletes, ni líos de una noche, ni aventuras. Implica que seáis amigos, que quedéis también para más cosas que no solo para follar, implica que os contéis cosas cómo harían amigos normales, implica que podáis quedar sin acabar en la cama.

Aunque curiosamente cuando hablé de esto con una colega, me dijo que para ella es al revés. Z me dijo que suele conocer a chicos que le atraen, follar con ellos pero sin que le acaben de convencer más allá de alguien con quien el sexo es genial, y con quien puede estar a gusto. Pero nunca ha empezado siendo amiga de sus follamigos. Así que supongo que esto realmente depende mucho de las personas, a cada uno le salen “amigovios” de diversas maneras. ¡Si de hecho hay hasta webs para encontar amigos con derecho a roce!

En mi caso, mi primer follamigo sería cómo el del punto 3 que mencionaba antes. Hará cómo unos seis años de esto. Eramos amigos, follábamos de vez en cuando, sobre todo cuando salíamos de fiesta y estábamos borrachos jajaja Tras unos meses así decidimos dejar de follar de manera bastante natural porque ya no nos apetecía tanto, y seguimos siendo amigos durante varios años. A día de hoy, cada vez que voy a Galicia de visita, aprovecho para quedar con él un rato y ponernos al día tomando algo.

Mi segundo follamigo es bastante más reciente. Aquí se aplicaría el punto 4 que mencioné anteriormente. Me enamoré de él. La cosa duro un año aproximadamente.

Los primeros meses fueron maravillosos y muy excitantes. Lo pasábamos genial, nos reíamos mogollón, nos fuimos haciendo más amigos que otra cosa, conociéndonos mejor, y el sexo era BRUTAL. Siempre hubo muchísima química entre nosotros. Por desgracia me acabé enamorando de él… Y la cosa se torció. La situación era complicada, ya que él está comprometido con otra persona. Pensé que al decirle mis sentimientos me diría que ya no podríamos seguir viéndonos, pero le he conocido en un momento en el que no está bien con su pareja y sus sentimientos eran confusos, pensó que podría sentir lo mismo por mí, y nos seguimos viendo durante unos meses más. Unos meses muy duros, pero muy bonitos, porque intimamos más a nivel emocional, se convirtió en uno de mis mejores amigos, y el sexo… Fua… El sexo era inmejorable. Creo que nunca había conectado tan bien con alguien a nivel sexual, alguien tan abierto de mente y con tanta pasión por el sexo cómo yo, alguien con quien poder hacer guarrerías y salvajadas de todo tipo, siempre sintiéndome a gusto y cómoda. Pero finalmente la burbuja estalló, la cosa no podía ser, él nunca llegó a sentir por mi lo mismo que yo por él, lo gestionamos todo muy mal (sobre todo él) y bueno… Decidimos que era mejor dejar de vernos. Ha sido muy doloroso… Aun estoy en proceso de superarlo la verdad. 

Lo peor es que no sólo he perdido a uno de los mejores amantes que he tenido, sino que también he perdido a uno de los mejores amigos, y a una de las personas más importantes en mi vida actualmente…

¡En fin!

Ya os he resumido mis penas y experiencias jajaja Y os he puesto un poco al día. Así que volvamos al tema jeje 😅

01-10-16 (5)

Follamigos [Foto antigua]

Honestamente me encanta la relación de follamigos. Es más difícil de conseguir y de encontrar el equilibrio de lo que parece. Pero una vez se tiene es fantástica, es muy liberador y se disfruta muchísimo (al menos mientras dura).

Lo ideal sería que fuera siempre como en el punto 3, o cómo en el 1, ya que amar y ser correspondido es de las cosas más bonitas que hay, y qué mejor que tener de pareja a tu mejor amigo. Pero en la vida real las amistades con derechos no suelen terminar así habitualmente jajaja

Follar es algo increíble, y aun más si es con alguien a quien tienes cariño y te lo pasas de puta madre. Así que ¡vivan los follamigos! 

¿Qué opináis vosotros de los follamigos? ¿Habéis tenido alguno/a? ¿Conocéis alguna relación de amigos con derecho a roce que sea distinta a la de los puntos 1,2,3 y 4 que mencioné al principio del post? ¿?¿?¿? ¡¡Contadme, contadme!! 😘 

 

 

 

 

Poema “Quiero dejar de quererte” de LolaFlor

Hace unos días compartí el post Quiero dejar de quererte del blog Mujerlogia, el cual encontré por casualidad mientras buscaba mis sentimientos por Internet (¡que millennial soy por dios! jajaja).

Me sentí muy identificada con prácticamente todo lo que pone, pues ahora mismo estoy en una situación sentimental jodida, y cómo anuncié ayer por Twitter y Facebook, me acaban de romper el corazón. ¡Lo cual es bueno! Porque ahora que por fin está del todo roto puedo empezar a pasar página.

Pero aun no estoy lista para hablar mucho del tema… Tan sólo quería compartir con vosotros/as un poema que escribí tras leer el post que os digo, basándome un poco en lo que dice ahí y en mis propios sentimientos. Nunca he escrito poesía antes, así que no sé si estará muy bien hecha, pero bueno, aquí os la dejo. Un besito y muchas gracias a todos/as por las palabras de apoyo 😘 

 

Quiero dejar de quererte,

de sentirme como una estúpida adolescente.

Cada vez que me miras, me sonríes, o me tocas

cada vez que te pienso, cada vez que te siento…

 

Quiero dejar de quererte,

quiero dejar de soñarte,

dormida o despierta,

dejar de esperar que te levantes a mi vera.

 

Quiero dejar de quererte,

quiero dejar de dibujar una sonrisa en mi cara

cada vez que me devuelves la mirada.

 

Quiero dejar de quererte,

de pensarte, de desearte.

 

Dejar de recordar esos maravillosos momentos,

esos polvos, esas risas, esos besos,

esas noches, esos días tan intensos.

 

Dejar de volverme loca cada vez que digas mi nombre,

dejar de esperar tus llamadas, tus mensajes, tus caricias…

 

Quiero dejar de quererte,

dejar de pensar que eres perfecto aun con tus imperfecciones,

quiero sacarte de una puta vez de mi mente, de pensarte en todas las canciones.

 

Quiero dejar de quererte,

quiero dejar de amarte,

quiero dejarte.

 

Quiero dejar de sufrir por ti,

de preocuparme.

Quiero dejar de anhelar algo inalcanzable.

 

Dejar atrás mis sentimientos,

dejar atrás todos los “te quiero”,

los que he dicho, los que he pensado,

los que he susurrado en la cama cuando dormías a mi lado.

 

Quiero dejar de esperarte,

¡quiero dejarlo!

 

Quiero dejar de imaginarme un futuro a tu lado.

Quiero dejar de quererte,

quiero dejar de intentarlo.

Quiero dejar este agotamiento que arrastro

más tiempo del que doy contado.

 

Quiero dejar de quererte,

de amarte, de anhelarte, de oírte, de olerte, de pensarte, de reírme, de follarte,

quiero dejar de ser adicta a tus manos, a tus ojos, a tus labios, a tu piel,

dejar de ser tu amante.

 

Quiero dejar de quererte…

Pero sobre todo,

quiero dejar de esperar a que tu me quieras de igual manera,

a que te emociones cuando me veas,

a que no me quites de tu cabeza.

 

Quiero dejarlo…

solo quiero olvidarlo.

abril (2).JPG

Quiero dejar de quererte

Celos

Una de las peores cosas que te pueden pasar es que te visite el terrible monstruo de los celos. Ese monstruo con mil ojos que te hace sentir la persona más miserable del mundo. Ese monstruo que manda sombras en las noches, sombras que te susurran y envenenan la mente, deshilachando tu cerebro y sacando esos nudos que son las inseguridades, los miedos, las dudas, y haciéndolos aun más grandes. Ese monstruo que te desgarra el corazón y te lo parte en mil pedazos, haciendo que derrames amargas lágrimas que te queman los ojos.

Vale, quizá suene exagerado… Le he dado un poco de dramatismo. Pero ¿quién no se ha sentido así alguna vez? Y lo peor es, ¿por qué la sociedad se empeña en positivizar algo cómo los celos y que claramente nos hace tanto mal? ¿Por qué algo que es negativo nos lo venden cómo algo “normal” y “lógico”? 

DSC_0947.jpg

Celos

Por eso el monstruo de los celos hace tanto daño, porque se le da fuerza. Se nos enseña desde pequeños que es “normal” que sintamos celos porque es una manera de demostrar que nos preocupamos, que queremos. ¡Qué manera más horrible de querer! Pero no os voy a engañar, yo también siento celos a veces, y hasta hace unos años pensaba como todos los demás, porque a fin de cuentas es también lo que me enseñaron. Por suerte con los años he ido cambiando mi manera de ver las cosas, mi manera de pensar, he ido venciendo inseguridades, y poco a poco estoy mejorando en esto de deconstruir los celos. 

Es este término, el de la deconstrución de celos, lo que me animó a investigar más sobre el tema, a preguntarle a gente sobre ello, y a comprarme y leer El Libro de los Celos de Kathy Labriola, el cual aun estoy en proceso de leer, pero que me está pareciendo muy interesante y recomiendo. Antes de entrar en detalles, analicemos, qué son los celos, y por qué los tenemos.

¿Qué son los celos?

Los celos son la combinación de sentimientos, sensaciones, que se ponen en marcha por el miedo a la pérdida o cambio en una relación, amorosa o no (se pueden tener celos entre familiares, con amigos, incluso en el trabajo). 

IMG_20180323_140156.jpg

Celos

Si nos paramos a pensar y a razonar por qué nos sentimos así, encontraremos pronto el motivo y nos será más fácil gestionar nuestras emociones y también nuestras decisiones. Y creerme, “porque le quiero” NUNCA es un motivo para sentir celos, es una manera de querer controlar. 

Normalmente los celos vienen por inseguridades. Por pensar que quizá no sea suficiente. Pero hay que darse cuenta de lo absurdo que es eso. Si no eres “suficiente” entonces que se busque a otra persona, porque no es nuestro trabajo intentar ser suficiente para nadie. Si alguien nos quiere tiene que ser por como somos tal cual, con lo malo y lo bueno, y jamás cuestionarnos o plantearnos el cambiar algo de nosotros para contentar a otra persona.

En mi caso más… reciente, por decirlo de alguna manera, los celos están relativamente justificados, ya que no estoy en una relación, sino que la persona con la que me estoy viendo está en otra relación, y no puedo evitar no confiar del todo en sus acciones o palabras (dada su mala gestión de la situación). No es que esté también en una relación conmigo, no es poliamor. Es complicado y empieza a ser tóxico, así que me toca ser egoísta y pensar en mí. Porque hay que ser egoísta en esta vida, hay que querernos más a nosotros mismos que a los demás. Suena terrible, pero creo que es un tipo bueno de egoísmo. ¡Pero bueno que nos vamos del tema!

Nunca me he considerado una persona muy celosa. Aunque luego analizándolo bien si que era bastante celosa de pequeña. Con mis amigas sobre todo. Porque nos meten esa necesidad de tener UNA mejor amiga, y claro, si viene otra persona, puede estropear y romper ese vinculo. Luego con los años te das cuenta de lo absurdo que es eso, de que es maravilloso tener varios amigos, y que ellos tengan sus propias amistades, y que todos seamos libres y compartamos vivencias con personas distintas de las que aprender. Sin embargo parece que a la gente le cuesta ver esto mismo en su relaciones amorosas, y ahí es cuando dejamos de confiar, empieza el querer controlar a alguien (algo imposible y ridículo), y cuando empezamos a proyectar en la otra persona nuestros propios miedos e inseguridades.

DSC_1104.JPG

Celos

Por eso creo que es importante que aprendamos a querernos a nosotros mismos. A trabajar en nuestra capacidad de estar solos. A trabajar en nuestros complejos, inseguridades y miedos. Para que así, cuando estemos con otra persona, seamos capaces de tener una relación sana, con confianza, con respeto, y a sabiendas siempre de que lo maravilloso es amarse siendo ambos libres, pero decidiendo vivir cosas juntos.

Gracias a mi amiga rachel_stund por su maravilloso apoyo en este momento de mi vida y por las fantásticas fotos de este post (y también la primera que usé en el post Efecto cabaña) 😘 

Quiero dejar de quererte.

MUJEREOLOGIA

¿Cómo se deja de querer a alguien? Yo quiero dejar de quererte a ti.

A estas alturas debería existir algún método para arrancarte a alguien del corazón, del pensamiento.

Quiero dejar de pensarte antes de dormir; quiero dejar de soñarte.

Quiero enterrar este sentimiento inútil que no me lleva a ningún lado, ni siquiera a tu lado.

Quiero dejar de esperar a que te des cuenta que yo te puedo hacer feliz, que soy quien te puede dar un nuevo comienzo.

Deseo poder dejar de creer que tu sonrisa es la cosa más fascinante; o que tus ojos son un par de esferas hipnotizantes.

Me gustaría poder ignorarte con la misma fuerza con la que tú me ignoras a mí.

Desearía poder decir que no me importa con quien te acuestas; o poder sentir indiferencia al escuchar sobre tus aventuras.

Me encantaría dejar de esperar tu mensaje a cada rato.

Ver la entrada original 541 palabras más

Efecto cabaña

No sé si todos estáis familiarizados con este concepto. Yo no lo conocía hasta hace 10 meses, cuando empecé a trabajar de hostess/camarera en un restaurante del centro de Barcelona.

firmada 1.JPG

Efecto cabaña – foto de rachel_stund

El efecto cabaña consiste básicamente, en que si un grupo de personas, de distintos sexos generalmente, pasan mucho tiempo juntos en el mismo sitio (cómo en un trabajo), lo más probable es que acabe habiendo rollos entre ellos.

Fulanito se acuesta con menganita, esta luego se besa con menganito, y fulanito mientras se enamora de otra, pero esta otra es la ex de menganito, etc. Se crea un ambiente laboral más cercano a una telenovela que a otra cosa jajaja

 

De hecho, si os fijáis, la mayor parte de las series en las que un grupo de gente trabaja junta, acaban teniendo líos unos con otros. Nunca he visto Anatomía de Grey ni ninguna similar, pero sé que ahí se puede apreciar el efecto cabaña. Por supuesto todo eso es ficción, pero os aseguro que es real. Sino también fijaros en reallitys cómo Gran Hermano.

Una vez experimentado me he dado cuenta de que ya lo había vivido antes, sólo que no estaba incluida en el. Cuando era más pequeña, en el colegio, solía fijarme en los profesores que se traían un rollo juntos y comentarlo con mis amigas. Y a medida que nos hacíamos mayores descubríamos más detalles entre unos y otros. ¡EFECTO CABAÑA!

En mis anteriores trabajos nunca pude experimentar este efecto porque, o bien trabajaba sola la mayor parte del tiempo, o eramos todo mujeres
heterosexuales. Pero en este trabajo os aseguro que pasa de todo entre todos, jefes incluidos (o jefas mejor dicho). Siendo además gente mayormente joven, en un ambiente tan alegre, y morboso por ser el trabajo, es prácticamente imposible que no haya líos entre los empleados. Y todo el mundo se acaba enterando de todo jajaja Yo la primera he de decir. Mi lado maruja está dando de sí en este curro jajaja

El efecto cabaña requiere que se tenga suficiente madurez para saber separar el trabajo de lo personal, ya que sin importar lo que pase entre unos y otros fuera del horario laboral, es necesario seguir siendo profesionales. 

firmada 7

Efecto cabaña

Obviamente yo misma me he visto envuelta en alguno de estos encuentros. Me complicó un poco las cosas con alguna compañera al empezar, ayudó a que mi relación con Mr. F terminara (cómo os comentaba en el post anterior), y hasta me he ganado alguna bronca por parte de las jefas por andar flirteando demasiado durante las horas de trabajo con cierta persona jajajaja

Pero no me arrepiento de nada, siempre he sido de seguir mis instintos, y si el cuerpo me pide algo, hago caso a mi cuerpo, y a la larga ha ido todo bien. Tras 10 meses he conocido a compañeros y compañeras maravillosos con los que he vivido cosas divertidísimas, he conseguido una muy bonita amistad con esa compañera con la que las cosas se torcieron al principio por culpa de un chico, y con el susodicho he ganado un amigo increíble y un amante brutal jajaja El follamigo ideal vamos jajaja (Quizá escriba más sobre este tema… ¿Os interesaría? ¿Un post sobre follamigos?) Aunque me temo que hace unos meses ya que no lo veo cómo sólo un follamigo, pero ese es otro tema, mucho más complicado, y que está fuera de lugar en este post.

Me quedan sólo dos meses en este trabajo, espero poder seguir viendo y analizando este efecto. Por ahora ya me he enterado de nuevos rollos entre mis compañeros jeje Y cuando tenga un nuevo trabajo… Quién sabe que pasará ahí…